Pregunta: ¿Qué evidencia demuestra que la Biblia Sagrada ha sido alterada?

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Pregunta: ¿Qué evidencia demuestra que la Biblia Sagrada ha sido alterada?

La evidencia actual encontrada en los manuscritos bíblicos demuestra, de manera inequívoca, que la corrupción y la manipulación de los textos bíblicos es la regla y no la excepción

Antiguo Testamento

Emmanuel Tov, [1] Profesor J. L. Magnes de la Biblia en la Universidad Hebrea de Jerusalén y editor en jefe del proyecto de publicación de los “Rollos del Mar Muerto”, escribió:

  • "Todos [los] testigos textuales [del Antiguo Testamento] se diferencian entre sí en mayor o menor medida".
  • "No existe ninguna edición [del Antiguo Testamento] que concuerde, en todos sus detalles, con otra”.
  • "La mayoría de los textos antiguos y modernos que se han transmitido de una generación a otra han sido corrompidos de una forma u otra". (Énfasis en el original).
  • "Existe un segundo fenómeno relativo a las correcciones y cambios introducidos en el texto bíblico... Tal manipulación del texto se pone de manifiesto en todos los manuscritos".
  • "Por lo tanto, aunque sea paradójico, los soferim [escribas] y los masoretas conservaron cuidadosamente un texto que ya estaba corrompido".
  • "Uno de los postulados de la investigación bíblica es que el texto conservado en los diversos ejemplares (manuscritos, ediciones) de lo que comúnmente se denomina Texto Masorético no refleja el 'texto original' de los libros bíblicos en muchos detalles".
  • "Estas fuentes paralelas [provenientes de los libros de Reyes, Isaías, Salmos, Samuel, etc.] se basan en textos antiguos que ya diferían entre sí antes de ser incorporados a los libros bíblicos y que sufrieron cambios después de transmitirse de una generación a otra como parte de los libros bíblicos".
  • "La S[eptuaginta] es una traducción judía que se llevó a cabo principalmente en Alejandría. Su fuente hebrea difería mucho de los otros testigos textuales (los T[argumin], la V[ulgata], los textos M[asoréticos], S[amaritanos y muchos de los textos de Qumrán])... Además, la S[eptuaginta] es importante como fuente para la exégesis temprana, y esta traducción también sienta las bases para muchos elementos en el Nuevo Testamento".
  • "La importancia de la S[eptuaginta] descansa en el hecho de que refleja una mayor pluralidad de variantes importantes que todas las demás traducciones juntas".
  • "Las recensiones textuales muestran ciertas características que saltan a la vista, tales como una tendencia expansionista, abreviada, armonizada, judaizante o cristianizadora".
  • "No se puede sostener una teoría sobre la división de los testigos bíblicos en tres recensiones [versión masorética, samaritana y la Septuaginta]... a tal punto de que casi se podría hablar de un número ilimitado de textos”.
  • "La cuestión del texto original de los libros bíblicos no se puede resolver de forma inequívoca, ya que no hay evidencia sólida que nos ayude a decidir en uno u otro sentido . "
  • “Aún no tenemos conocimiento de que existan copias de los libros bíblicos escritos en la primera etapa de su transmisión textual, ni de textos cercanos a esa época. Ya que se presume que los siglos anteriores a la evidencia existente estuvieron marcados por gran fluidez textual, todo lo que se dice sobre el estado prístino de la Biblia debe necesariamente considerarse hipotético".
  • "El texto M[asorético] es solo un testigo del texto bíblico. Además, su forma original estaba lejos de ser idéntica al texto original de la Biblia como un todo”.
  • “Por regla general, estos [conceptos de la naturaleza del texto bíblico original] se formulan como "creencias "; es decir, un erudito, por así decirlo, cree o no cree en un único texto original. Dichas opiniones son casi siempre dogmáticas".
  • "Durante la transmisión textual se produjeron un gran número de cambios complicados, por lo que nos resulta casi imposible reconstruir la forma original del texto".
  • "Muchos de los cambios presentes en todo el texto bíblico, en cuanto a frases enteras, secciones y libros, no deberían ser atribuidos a los copistas, sino a generaciones de editores anteriores que se dieron la libertad de hacer dichos cambios masivos en la etapa formativa de la literatura bíblica".
  • “No es que el [texto Masorético] haya triunfado sobre los otros textos, sino más bien que aquellas personas que lo promovieron probablemente constituían el único grupo organizado que sobrevivió a la destrucción del Segundo Templo [por ejemplo, la escuela rabínica derivada de los fariseos]".

Nuevo Testamento

Una situación similar nos confronta con el Nuevo Testamento. Léon Vaganay y Christian Bernard–Amphoux [2] escribieron en Una Introducción a la crítica textual del Nuevo Testamento:

  • "Estos [antiguos métodos de interpretación retórica] se utilizan para revelar un código secreto que solo era accesible a los eruditos o iniciados. Si se observa el texto "occidental" desde esta perspectiva, se convierte más en un producto de un determinado sistema de significados que en un producto de determinada doctrina. Sin embargo, no se consideraba que este tipo de código de escritura sofisticado era apto para la circulación general. Para una distribución a mayor escala, el texto debía ser adaptado a la mentalidad de las personas que lo iban a recibir; tenía que ser revisado y sufrir cambios a fin de ser aceptable para un público que esperaba no tener que descifrar el sentido oculto".
  • "La gran diferencia estilística que existe entre los dos tipos de texto principales del Nuevo Testamento, la ‘occidental’ de un lado y todos los otros tipos del otro lado, no puede haber surgido por casualidad".
  • «En el año 178 d.C., Celso, un escritor secular, indicó en Polémica contra los cristianos: “Algunos de los creyentes han cambiado el texto original de los Evangelios tres o cuatro veces, o incluso más, con la intención de destruir los argumentos de sus críticos". (Citado en Orígenes contra Celso , SC 132 , 2, 27). Orígenes no niega la existencia de dichos cambios. “En efecto, Orígenes escribió: ‘Hoy [siglo III d.C.] es un hecho evidente que existe una gran diversidad entre los manuscritos, ya sea por el descuido de los escribas, o por la audacia perversa de algunas personas al corregir el texto o, una vez más, debido a que hay quienes añaden o suprimen información según les plazca, estableciéndose a sí mismos como correctores».
  • "Por lo tanto, no es posible reconstruir con certeza el texto más antiguo, aunque no hay duda de su existencia en forma escrita desde fechas muy remotas, sin una etapa oral preparatoria".
  • "En el período posterior al año 135 d.C., se proliferaron las recensiones y la diversidad textual resultante alcanzó su punto máximo antes del año 200".
  • "Por consiguiente, entre los años 150 y 250, las primeras recensiones generaron una gran cantidad de versiones nuevas. Dichas recensiones eran una mezcla de negligencia fortuita, correcciones intencionales por parte de los escribas, errores involuntarios, un abandono consciente de la literalidad por parte de los traductores, alteraciones sistemáticas de los revisores y, no menos importante, la contaminación causada por la armonización cuya intensidad variaba de un lugar a otro. Todos estos elementos contribuyeron a la diversificación del texto para darle, por así decirlo, un poco del color local de cada país".

¿Quién hizo los cambios?

A menudo, los escritores cristianos acusaban a los herejes (como, por ejemplo, Marción en el siglo II d.C.) de alterar el texto de la Biblia. Sin embargo, existe otro hallazgo más preocupante para aquellos que insisten en una Biblia infalible:

[...] estudios recientes han demostrado que la evidencia de los manuscritos que han sobrevivido hasta nuestra época señala hacia una dirección opuesta. Los escribas asociados con la tradición ortodoxa hacían frecuentes cambios en sus textos. A veces, lo hacían para eliminar la posibilidad de un "uso indebido" del texto por parte de los cristianos que profesaban creencias heréticas y, otras veces, para hacer que concuerden con las doctrinas que ellos profesaban y que eran abrazadas por los cristianos. [3]

Por lo tanto, la tradición cristiana "ortodoxa" requería una edición del texto original para que este respaldara su punto de vista o se opusiera al de aquellos con quienes no estaban de acuerdo. Parece extraño, pues, acusar ahora a aquellos que no aceptan íntegramente el punto de vista "ortodoxo" de la "violación de las Escrituras", ya que son esas mismas escrituras las que, originalmente, fueron alteradas por aquellos a quien ahora conocemos como "ortodoxos". Esta es simplemente otra forma de decir que ellos ganaron la batalla al definir su punto de vista como el "correcto".

Como Bruce Metzger observó:

Por extraño que esto pueda parecer, los escribas que pensaban [por ellos mismos] eran más peligrosos que los que sólo deseaban ser fieles al copiar lo que tenían frente a sí. Muchas de las modificaciones que se pueden clasificar como intencionales fueron, sin duda, introducidas de buena fe por los copistas que creían que estaban corrigiendo un error o desacierto de la lengua que se había introducido con anterioridad en el texto sagrado y que debía ser rectificado. Posteriormente, un escriba podría incluso volver a introducir una lectura errónea que ya había sido corregida. Los manuscritos del Nuevo Testamento conservan restos de dos tipos de alteraciones dogmáticas: las que implican la eliminación o alteración de lo que se consideraba doctrinalmente inaceptable o inconveniente; y las que introducen en las Escrituras una "prueba” de un principio o práctica teológica favorita. [4]

Notas

  1. Estos ejemplos se toman de William J. Hamblin and Daniel C. Peterson, "The Evangelical Is Our Brother (Review of How Wide the Divide? A Mormon and an Evangelical in Conversation)," FARMS Review of Books 11/2 (1999): 178–209. off-site (Inglés). Las referencias a la obra original de Tov se pueden encontrar en las notas 26–49.
  2. Estos ejemplos se toman de William J. Hamblin and Daniel C. Peterson, "The Evangelical Is Our Brother (Review of How Wide the Divide? A Mormon and an Evangelical in Conversation)," FARMS Review of Books 11/2 (1999): 178–209. off-site (Inglés). Las referencias a Vaganay y el trabajo original de Amphoux se pueden encontrar en las notas 52–58.
  3. Bart D. Ehrman, Misquoting Jesus: The Story Behind Who Changed the Bible and Why (HarperSanFrancisco, [2005] 2007), 53. ISBN 0060859512. ISBN 0060738170.
  4. Bruce Metzger, The Text of the New Testament. Its Transmission, Corruption, and Restoration (second edition 1979; first edition 1964), 195, 201.