Pregunta: Si la Traducción de José Smith (TJS) es "corrección" de José Smith de errores bíblicos, ¿por qué estas correcciones no coinciden conocido manuscritos bíblicos?

Tabla de Contenidos Traducido por Maria Elena Arreola .

Pregunta: Si la Traducción de José Smith (TJS) es una "corrección" de errores bíblicos, ¿por qué es que estas correcciones no coinciden con los manuscritos bíblicos ya conocidos?

La Traducción de José Smith (TJS) se comprende mejor como un "comentario inspirado" en lugar de una "traducción"

La Traducción de José Smith (TJS) no es una traducción en el sentido tradicional. José no se consideraba un "traductor" en el sentido académico. La TJS se comprende mejor como una especie de "comentario inspirado" - José en muchos casos no estaba restaurando 'texto perdido' (aunque en algunos casos sí lo estaba haciendo). La Traducción de José Smith de la Biblia no es, como algunos miembros han supuesto, una pura restauración del texto bíblico perdido o una mejora en la traducción del texto conocido. Más bien, el TJS también incorpora la armonización de los conceptos doctrinales, comentarios y elaboración en el texto bíblico, y explicaciones para aclarar puntos de importancia para el lector moderno.

Algunos aspectos de la TJS pueden reflejar una restauración del texto bíblico perdido. Pero, podría ser que la restauración sea la minoría del texto resultante. José no afirmaba estar preservando mecánicamente algún texto bíblico hipotético "perfecto". Más bien, José usó el texto Rey Santiago existente como base para el comentario, la ampliación, y la aclaración basándose en la revelación, con atención especial a las cuestiones doctrinales de importancia para el lector moderno. La lectura de la TJS es similar al tener al profeta en su codo cuando estudias—cual permite a José a aclarar, elaborar y hacer comentarios sobre el texto bíblico a la luz de la revelación moderna.

La TJS proviene de un José Smith que es más proféticamente maduro y sofisticado, y proporciona expansión doctrinal basada en la revelación adicional, la experiencia, y la comprensión.

José Smith: "Pude haber dado una traducción más clara de esto, pero tiene suficiente claridad para mi objeto tal y como está"

Es importante recordar que José no consideraba que una "traducción" de cualquier cosa era perfecta o "la última palabra". José había indicado que Moroni le citó Malaquías a él con una redacción diferente de la RS (José Smith—Historia 1:36-39). Sin embargo, cuando José citó los mismos versículos años después en una discusión sobre el bautismo vicario por los muertos, dijo:

Pude haber dado una traducción más clara de esto, pero para mi objeto tiene suficiente claridad tal como está. Basta saber, en este caso, que la tierra será herida con una maldición, a menos que entre los padres y los hijos exista un eslabón conexivo de alguna clase, tocante a algún asunto u otro; y he aquí, ¿cuál es ese asunto? Es el bautismo por los muertos. (DC 128:18).

Por lo tanto, a José, la adecuación de una traducción dependía de los usos de cualquier texto. Para una discusión, el RS era adecuado; para otros, no. Un elemento clave de la teología mormona es que los profetas vivientes son el principal instrumento a través del cual Dios sigue dando conocimiento y comprensión a sus hijos de acuerdo a las capacidades espirituales de ellos.

A pesar de esto, gracias a los profetas actuales y la revelación concedida a cada individuo, los escritos de los profetas del pasado son suficientes para enseñar los principios esenciales para la salvación. Revelación adicional se solicita y se recibe como sea necesario.

Los lectores modernos están acostumbrados a pensar en una "traducción" solo como la conversión de texto en una lengua a otra. Pero, José usó el término en un sentido más amplio y más inclusivo, que incluyó la explicación, comentario, y la armonización. Es probable que la TJS se comprende mejor en este sentido.

Un ejemplo: La Oración del Señor

Hay un buen ejemplo de esta diferencia en La Oración del Señor. Compara los siguientes:

Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal (Libro de Mormón en Inglés)
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal (Biblia Rey Santiago en Inglés)
Y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal (Biblia TJS en Inglés)

La TJS cambia la declaración a la voz pasiva mientras que la Biblia RS y el Libro de Mormón están en la voz activa. Según E.W. Bullinger, esta escritura en particular contiene un hebraísmo, a saber, "los verbos activos se usaban por los Hebreos no para expresar el hacer algo, sino el permiso de la cosa que fue hecho por el agente." Consecuentemente, Bullinger interpreta este pasaje en esta manera "No nos conduzcas (p.ej. no nos dejes caer) a la tentación" [1]

Adam Clarke está de acuerdo con Bullinger. Él escribió que esta escritura quiere decir "no nos lleves", o "no nos conduzcas" (Este es un mero hebraísmo. Se dice que Dios hace lo que él permite que se hace o sufre que se haga)[2]

En "Barnes' Notes on the New Testament" (Las Notas de Barnes en cuanto al Nuevo Testamento) leyemos la misma interpretación. "Esta frase entonces si tiente que usar en el sentido de permitir. No permitas o no sufras que seamos tentados a pecar. En esto se implica que Dios 'tiene tal control sobre nosotros y el tentador, tal como para salvarnos de ello si a él lo llamamos"[3]

Cuando se considera apropiadamente, este pasaje es un ejemplo de donde la lectura tanto de la TJS como la del RS/Libro de Mormon son correctas. El RS y el Libro de Mormón son traducciones literales mientras que la TJS es una traducción interpretativa que también es correcta. Dada la inexperiencia relativa de la interpretación profética de Jose en 1829, es mucho más probable que él presente un versículo literalmente que meterse en interpretación.

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Notas

  1. See E. W. Bullinger, Figures of Speech used In the Bible: Explained and Illustrated (London: Messrs. Eyre and Spottiswoode, 1898), 819-824.
  2. Adam Clark, Commentary an the Bible, abridged by Ralph Earle, (Grand Rapids: Baker Book, 1979), 778.
  3. Barnes' Notes on the New Testament, edited by Ingram Cobbin, (Grand Rapids: Kregel Publications, 1980), 30.